Rafael Marín apuesta a derroche y espectáculo: dos fiestas masivas de cumpleaños para cerrar su campaña
Chetumal.— Rafael Marín, aspirante a la gubernatura por Morena, celebrará su "cumpleaños" con dos eventos multitudinarios: el sábado 15 de agosto a las 17:00 horas en el Club Campestre de Chetumal y el sábado 16, a la misma hora, en la Plaza de Toros de Cancún.
No es un simple festejo personal. Es una operación política calculada. Según versiones que circulan dentro de Morena desde hace semanas, alrededor del 15 de agosto (o pocos días después) se llevaría a cabo la encuesta definitiva que definiría la candidatura a la gubernatura. En ese contexto, los dos eventos no son inocentes: buscan proyectar fuerza, capacidad de convocatoria y “crecimiento” justo cuando la dirigencia estatal y nacional tendría que tomar una decisión.
Marín arrancó más tarde que los aspirantes que hoy lideran las mediciones internas, Eugenio “Gino” Segura y Ana Paty Peralta. Además, el formato de la precampaña de Morena —donde se prohíbe hablar de propuestas personales o de disputa electoral y solo se permite defender la “soberanía” y la 4T— dificulta cualquier remontada seria. Ante esa desventaja, el rafismo decidió jugarse todo al final del proceso con dos concentraciones diseñadas para llenar escenarios de miles de personas y generar la imagen de un candidato con músculo territorial.
El mensaje es claro: mostrar que puede mover gente y que su nombre sigue vivo en la contienda, incluso si eso implica gastar recursos y energía en dos fiestas simultáneas en los extremos del estado. En una entidad donde la continuidad política parece ya negociada entre el oficialismo estatal y el Partido Verde, estas celebraciones se presentan como la última gran apuesta de Marín para forzar una reconsideración.
Queda por ver si el espectáculo de los cumpleaños logra alterar los números o si solo confirma que, cuando las encuestas no acompañan, se opta por la movilización y el ruido.
