Amnistía denuncia red transnacional de Rusia que recluta latinoamericanos con ofertas falsas de empleo para enviarlos al frente en Ucrania

Soldados evacúan a un combatiente herido en una zona boscosa del este de Ucrania. Amnistía Internacional denunció este jueves que Rusia está reclutando a latinoamericanos con falsas ofertas de trabajo civil y enviándolos al frente con apenas días de entrenamiento. En Perú se han documentado al menos 459 casos, con 11 fallecidos y más de 100 desaparecidos. La organización advierte que estas prácticas podrían constituir trata de personas a escala internacional.
Londres, Inglaterra Con promesas de empleo bien pagado y ciudadanía rusa, el Kremlin está reclutando a cientos de latinoamericanos para su guerra en Ucrania. Amnistía Internacional denunció este jueves una red de trata transnacional que opera desde Colombia, Cuba, Brasil y Perú y que, tras confiscarles pasaporte y celular, envía a los civiles al frente con apenas días de entrenamiento. El saldo en Perú: 459 captados, 11 muertos y más de un centenar de desaparecidos. La organización pide a los gobiernos de Latam y a Washington no criminalizar a las víctimas y activar una respuesta coordinada para desarticular a los intermediarios.
Londres, Inglaterra.— Amnistía Internacional denunció que Rusia está reclutando civiles latinoamericanos mediante engaño, coacción y explotación laboral para sostener su ofensiva en el este de Europa, en un esquema que podría configurar trata de personas a escala internacional.
Según el informe presentado este jueves, existen redes transnacionales que operan desde Colombia, Cuba, Brasil y Perú y que captan a personas con promesas de empleos civiles bien pagados en Rusia -construcción, seguridad, logística- y terminan trasladándolas a centros de entrenamiento militar y luego al frente de batalla en Ucrania.
Los testimonios recabados en campos de prisioneros y por familiares coinciden: tras llegar a territorio ruso les confiscan pasaportes y celulares, los incomunican y los amenazan con cárcel o muerte si intentan desertar.
El caso más documentado es Perú. La organización registra al menos 459 connacionales captados por intermediarios, con saldo de 11 fallecidos confirmados y más de un centenar de desaparecidos cuyo paradero se desconoce. Las agencias locales cobran miles de dólares por cada persona enviada. El esquema aprovecha la precariedad económica y la necesidad de migrar.
En el caso cubano, la captación ocurre bajo dos promesas: la obtención de ciudadanía rusa o la reducción de condenas en prisiones euroasiáticas. Una vez reclutados, reciben apenas días de instrucción en zonas ocupadas del este de Ucrania antes de ser desplegados, lo que explica las altas tasas de captura y de bajas en combate.
Amnistía pidió a los gobiernos de América Latina medidas urgentes contra el fraude laboral en línea, investigación a los intermediarios y cooperación judicial internacional para desarticular las estructuras.
También reclamó que no se criminalice automáticamente a las víctimas que logran huir o son capturadas por Ucrania, y que se garantice asistencia consular, repatriación y reparación.
Las familias quedan en el limbo: pérdida de ingresos, deudas por el viaje y sin información oficial sobre sus allegados.
Para la organización, el caso confirma la instrumentalización de extranjeros por parte del régimen ruso para sostener su campaña en Europa del Este. En un continente donde la migración laboral hacia EE.UU. y Europa es masiva, advierte, la respuesta coordinada entre cancillerías de Latam y Washington será decisiva para frenar a las redes y proteger a poblaciones vulnerables.