Colombia: Juez censura fotos de De la Espriella caminando entre cadáveres de delincuentes abatidos y da 24 hrs a Meta para que borre las imágenes

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella camina entre los cuerpos embolsados de integrantes de disidencias abatidos durante las operaciones militares Azarías en Miraflores, Guaviare, y Centinela de la Patria en La Guajira. La imagen, publicada el 2 y 4 de septiembre en la cuenta oficial @infopresidencia, fue ordenada ocultar temporalmente por el Juzgado Catorce Laboral de Bogotá tras una tutela del representante Santiago Osorio. Foto: Presidencia de Colombia
Bogotá, Colombia Esta es la imagen que tiene a Colombia dividida y que un juez ordenó censurar: el presidente Abelardo de la Espriella caminando entre cadáveres embolsados tras los más duros golpes militares del nuevo gobierno. La foto, tomada en una bodega de la Policía Nacional con chalecos y armas incautadas de fondo, resume el giro de doctrina que De la Espriella impuso en apenas un mes: pasar de la política de tolerancia y protección al delincuente del gobierno de izquierda de Gustavo Petro, a una política de eliminación total y exhibición pública de resultados. Mientras la izquierda que lo acusa de extremista se espanta y pide proteger a los menores de las imágenes, el Gobierno defiende que es hora de mostrar sin filtros la guerra contra el crimen.
Bogotá.— En menos de un mes en el poder, Colombia vive el choque frontal de dos modelos de seguridad.
El Juzgado Catorce Laboral del Circuito de Bogotá ordenó ocultar de la cuenta oficial @infopresidencia en Instagram los videos publicados el 2 y el 4 de septiembre, que muestran imágenes explícitas de cadáveres relacionadas con las operaciones militares ‘Azarías’ en Miraflores (Guaviare) y ‘Centinela de la Patria’, en La Guajira.
En los videos aparece el nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, caminando entre cuerpos embolsados tras los operativos de la Fuerza Pública. La tutela fue presentada por el representante de Alianza Verde, Santiago Osorio Marín, en nombre de niños, niñas y adolescentes, alegando posible "daño o sufrimiento psicológico".
El juzgado vinculó además a Meta Platforms, la CRC, MinTIC y el ICBF, y dio un día al Dapre para ocultar las publicaciones y dos días a De la Espriella para defenderse.
Es el segundo revés judicial para el mandatario desde que asumió el 7 de agosto de 2026 para el periodo 2026-2030 en Cali, tras ganar por menos de un punto al izquierdista Iván Cepeda.
El contraste que sacude al Gran Caribe: de Petro a De la Espriella
Para una audiencia global, el caso solo se entiende con el contexto del giro de 180 grados que dio Colombia.
Durante cuatro años, el gobierno de izquierda social-comunista de Gustavo Petro impuso una doctrina de tolerancia y negociación con estructuras criminales, bajo la bandera de la "paz total". Para sus críticos, era un modelo que protegía al delincuente y dejaba a la Fuerza Pública maniatada, con operativos suspendidos y ceses al fuego que las disidencias usaron para expandirse en Guaviare, Cauca y La Guajira.
El 7 de agosto, Abelardo de la Espriella, del movimiento ultraderechista Defensores de la Patria, asumió con un mensaje opuesto: está decidido a eliminarlos a todos. Su primera orden fue crear el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana y autorizar a las Fuerzas Militares a mostrar resultados sin filtro, incluso caminando entre los abatidos para enviar un mensaje de autoridad.
Las operaciones Azarías y Centinela de la Patria, que dejaron decenas de integrantes de disidencias dados de baja, son la prueba de ese cambio de doctrina. El Gobierno publica los cuerpos como trofeo de guerra, algo impensable en la era Petro.
La izquierda se espanta
La reacción en Colombia ha sido inmediata y polarizada.
Los seguidores de la izquierda, acostumbrados a la narrativa de derechos humanos para los criminales, se "espantan" con las imágenes y acuden a tutelas para censurarlas, alegando protección infantil. Para ellos, las medidas son extremistas y una regresión.
Para la nueva base de De la Espriella, en cambio, es la transparencia que Petro ocultaba: mostrar el costo real de la guerra contra el narco y no esconder los cadáveres bajo comunicados fríos.
El juez Osnaider Fontecha deberá decidir de fondo si la protección a menores pesa más que el derecho del Gobierno a mostrar sus resultados militares. Mientras tanto, ordenó la censura temporal.
Colombia, como El Salvador de Bukele, ha elegido el modelo de mano dura y exhibición de fuerza. Y eso, en el vecindario del Gran Caribe, es la noticia que trasciende Bogotá.