De la Espriella da luz verde para que los colombianos se armen: “Durante años se restringió al ciudadano, mientras los criminales siguieron armándose hasta los dientes. Eso tiene que cambiar”

Referencial. Con el decreto firmado este 8 de septiembre, el gobierno de Abelardo de la Espriella levanta la suspensión general del porte de armas que regía desde 2016. Según el mandatario, 14,179 de las 15,700 armas incautadas este año en Colombia estaban vinculadas a delitos.
Barranquilla, Colombia Con la frase “durante años se restringió al ciudadano, mientras los criminales siguieron armándose hasta los dientes”, el presidente Abelardo de la Espriella firmó el decreto que devuelve el permiso de porte de armas a los colombianos que cumplan la ley. No es porte libre, aclaró, se mantienen controles del Indumil, pero se acaba la prohibición general que convirtió el desarme del ciudadano en regla mientras disidencias, Clan del Golfo y ELN acumulan fusiles y morteros.
Barranquilla, Colombia.— El día que Barranquilla se blinda para recibir al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, el presidente Abelardo de la Espriella lanzó su golpe más polémico en seguridad interna: firmó el decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia.
Lo anunció él mismo en un mensaje con sello personal, que cierra con su firma y su lema:
“Firmé el decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia. Durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar”.
Colombia vivía desde febrero de 2016 bajo una medida excepcional impuesta por Juan Manuel Santos y prorrogada por Duque y Petro: el porte estaba suspendido como regla general en todo el país y solo se otorgaban permisos especiales, casi imposibles de obtener. De la Espriella revierte esa doctrina.
¿Porte libre? No. Fin de la prohibición general, sí
El mandatario aclaró para frenar la polémica:
“Que quede claro: esto NO significa porte indiscriminado. Se mantienen controles estrictos, requisitos y permisos de las autoridades competentes. Lo que termina es la suspensión general que convertía la prohibición en regla”.
En la práctica, los colombianos que quieran portar deberán seguir pasando por el filtro de la Brigada Militar de su jurisdicción, estudios psicofísicos, antecedentes y justificación ante Indumil, pero ahora la autoridad ya no puede negar el permiso argumentando la suspensión general.
La Casa de Nariño justifica el giro con cifras de incautaciones:
“Entre el 1.º de enero y el 3 de septiembre, nuestra Fuerza Pública incautó 15.700 armas de fuego. De ellas, 14.179 estaban relacionadas con la comisión de delitos. Además, 980 armas aparecen vinculadas a disidencias, 551 al Clan del Golfo y 339 al ELN. Solo entre las asociadas a las disidencias encontramos 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros. Ese es el poder de fuego que el Estado tiene que perseguir y destruir”.
Y remató con su línea política:
“Al ciudadano de bien que cumple rigurosamente la ley, garantías dentro de la ley. Al criminal armado ilegalmente, todo el peso de la ley y toda la fuerza legítima del Estado. Las armas ilegales se las vamos a quitar a los criminales. La seguridad de Colombia no puede seguir construyéndose desarmando al ciudadano que cumple la ley y dejando armados a los bandidos. ¡Firme por la patria! ¡Viva Cristo Rey! (A.D.L.E.)”.
El contexto global
El decreto no llega solo. Se firma a horas de la reunión a las 3:00 PM con Marco Rubio en el Batallón Paraíso de Barranquilla, donde EE.UU. y Colombia discutirán justamente la lucha conjunta contra el narcoterrorismo, comercio y el apoyo por el terremoto del 10 de agosto.
Es el primer gran guiño ideológico de De la Espriella a la administración Trump: más mano dura, más cooperación militar y un discurso de “ciudadano de bien armado” que conecta con la base conservadora que hoy gobierna también Ecuador con Daniel Noboa y Perú con Keiko Fujimori, las otras dos paradas de la gira de Rubio del 8 al 10 de septiembre.
La oposición ya lo critica. El senador Iván Cepeda advirtió que la visita de Rubio busca “sellar compromisos de intervención”. Con este decreto, De la Espriella le muestra a Washington que su giro en seguridad va en serio.
Firmé el decreto que levanta la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 8, 2026
Durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar.
Las cifras… pic.twitter.com/boYLZJhlAo