Estados Unidos

Donald Trump y Delcy Rodríguez se reunieron en privado en Nueva York; sin acceso a la prensa

Delcy Rodríguez

Delcy Rodríguez saluda en un acto en Nueva York, durante la Semana de Alto Nivel de la ONU, en la jornada en la que se reunió con Donald Trump.

Nueva York, Estados Unidos Donald Trump y Delcy Rodríguez se vieron el martes por la noche en el hotel Lotte New York Palace, al margen de una recepción de la Asamblea General. Fue el primer encuentro de alto nivel entre un presidente de Estados Unidos y un gobernante chavista desde 1999. La cita, a puerta cerrada y con Rubio, Bessent y altos cargos de la Casa Blanca, sella el deshielo tras la captura de Maduro en enero y el pacto que da a Washington acceso privilegiado a más del 20% de las reservas petroleras venezolanas. Rodríguez llegó hablando de diálogo; Trump, de “botín” y de que “al vencedor le corresponde el botín”.

caribe.mx

Redacción

Nueva York, Estados Unidos.— Donald Trump y Delcy Rodríguez se reunieron el martes por la noche en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU. La Casa Blanca confirmó el encuentro, el primero de alto nivel entre un presidente estadounidense y un gobernante del chavismo desde la cita de Bill Clinton con Hugo Chávez en 1999, salvo un breve contacto entre Barack Obama y Nicolás Maduro en Panamá en 2015.


La reunión se celebró a puerta cerrada en el hotel Lotte New York Palace, durante una recepción de Trump con líderes extranjeros. Participaron el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; la jefa de gabinete, Susie Wiles; y el subjefe de gabinete Stephen Miller. No hubo acceso de prensa.


Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela desde la captura de Maduro el 3 de enero, dijo al llegar a la ONU que aterrizaba en Estados Unidos “de pie, caminando, frente en alto”. Poco después escuchó el discurso de Trump ante la Asamblea, en el que el republicano reivindicó la operación militar que detuvo a Maduro —a quien llamó dictador fuera de la ley y criminal— y que ahora está recluido en una cárcel de Brooklyn, a unos 20 minutos en coche.


El presidente estadounidense puso el acento en el pacto energético anunciado en septiembre, que da a Washington acceso privilegiado a más del 20% de las reservas petroleras venezolanas. Dijo que, sumadas las de ambos países, superan el 60% del crudo mundial, lo describió como “quizá el mayor acuerdo jamás realizado” y añadió: “Al vencedor le corresponde el botín”.


El escenario tiene carga simbólica. En esa misma sede, Chávez pronunció en 2006 la frase “aquí huele a azufre” tras un discurso de George W. Bush. Maduro mantuvo el tono confrontativo, y la propia Rodríguez atacó duramente a Washington en 2019: habló de sanciones como “terrorismo de Estado”, de “garras imperiales” contra Cuba y pidió menos arrogancia estadounidense. Esas palabras contrastan con su mensaje actual de diálogo, respeto y cooperación.


Al aterrizar el domingo, Rodríguez escribió que llegaba “con la firmeza y la esperanza de un pueblo que cree en el encuentro y la unión entre las naciones” y que Venezuela defendería sus principios con una agenda de paz y entendimiento. El giro ilustra el deshielo, aunque analistas y críticos subrayan que la relación no es entre iguales: Caracas opera bajo una subordinación clara a Washington, centrada en petróleo, inversión y estabilidad, mientras la oposición denuncia que se han aparcado las exigencias de elecciones libres.



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