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Parlamento Europeo pide suspender el acuerdo de cooperación con Cuba hasta que haya apertura democrática

La Habana

Una bandera cubana ondea en una calle de Centro Habana, con fachadas deterioradas y grafitis. La imagen refleja la vida cotidiana en la capital de la isla, el país más poblado del Caribe insular, en medio del debate internacional sobre cooperación, sanciones y derechos humanos.

Estrasburgo, Francia El Parlamento Europeo, la Eurocámara con sede en Estrasburgo, aprobó una resolución que pide suspender el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación con Cuba. Condiciona la continuidad del tratado a avances hacia un sistema pluralista y reclama sanciones individuales contra responsables de represión. El giro en Bruselas importa al Gran Caribe porque reordena cooperación, comercio, turismo y el diálogo sobre derechos humanos en la isla.

Estrasburgo, Francia.— El pleno del Parlamento Europeo votó una resolución no vinculante que exige la suspensión del Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación, conocido por sus siglas PDCA, el convenio firmado en 2016 que regula el diálogo político, la cooperación y los intercambios económicos entre la Unión Europea y Cuba.


El texto aprobado sostiene que la continuidad del acuerdo debe quedar supeditada a pasos verificables hacia un sistema democrático plural, Estado de derecho y libertades fundamentales. Pide a la Comisión Europea —el ejecutivo de la UE que propone y ejecuta políticas— y al Consejo de la Unión Europea —la instancia que reúne a los gobiernos de los 27 Estados miembros— evaluar medidas individuales contra altos cargos señalados por violaciones de derechos humanos.


La Eurocámara denunció detenciones arbitrarias, malos tratos a personas presas por motivos políticos y a sus familias, condiciones de reclusión consideradas inhumanas y el uso del exilio forzado como castigo. Reclamó la liberación de presos por motivos ideológicos y la revisión del Código Penal cubano, aprobado en 2022, que según organizaciones de derechos humanos amplía figuras como desórdenes públicos y desacato.


La resolución no produce una ruptura automática. El PDCA solo puede suspenderse mediante una decisión posterior de la Comisión y del Consejo, tras un procedimiento legal y diplomático. La votación, sin embargo, eleva la presión institucional dentro de la UE y marca un endurecimiento respecto a la política de compromiso crítico mantenida en los últimos años.


Para el Gran Caribe, el debate europeo tiene efectos prácticos. Cuba es el mayor mercado turístico de la región y mantiene vínculos comerciales y de cooperación con México, República Dominicana y CARICOM. Un eventual congelamiento del PDCA impactaría fondos de cooperación, programas universitarios, proyectos de energía y seguridad alimentaria, y enviaría una señal a bancos e inversionistas europeos con operaciones en La Habana y en hubs caribeños.


En Miami, Estados Unidos, capital de la diáspora cubana en el Gran Caribe, el pronunciamiento fue leído como un respaldo a las demandas de familiares de presos políticos. En La Habana, el gobierno cubano, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, ha defendido el PDCA como marco de respeto mutuo y rechaza las sanciones individuales por considerarlas injerencia.


El seguimiento quedará ahora en manos de los órganos ejecutivos de la UE en Bruselas, Bélgica, que deberán definir si abren el procedimiento formal de suspensión o adoptan sanciones selectivas mientras continúa la documentación de abusos en centros de detención por parte de organizaciones de derechos humanos.


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