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Diego Castañón va por diputación del Distrito 02 con Tulum en crisis: pocas posibilidades de ganar y alto riesgo de que Morena pierda

Tulum

Diego Castañón Trejo, presidente municipal de Tulum, durante una sesión del cabildo. El alcalde que busca la coordinación de Morena en el Distrito 02 federal arrastra el deterioro del destino: violencia, extorsión, robos y la caída del turismo.

Diego Castañón Trejo Con pocas posibilidades de ganar y un alto riesgo de hacer perder a Morena el Distrito 02, Diego Castañón Trejo pidió su registro para la coordinación distrital federal. El presidente municipal de Tulum, reelecto en 2024, sale a la contienda marcado por la crisis del destino: homicidios y hechos violentos en zonas turísticas, denuncias de extorsión de policías e inspectores, robos, cobros irregulares y una caída de visitantes, pasajeros y ocupación hotelera que ya no se explica solo con el sargazo. El distrito, con cabecera en Chetumal y alcance a Bacalar, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Tulum, puede castigar en las urnas al alcalde de ese desplome.

caribe.mx

Redacción

Tulum, México.– Diego Castañón Trejo, señalado como el peor presidente municipal en la historia reciente de Tulum como municipio libre, pidió su registro para la coordinación distrital federal de Morena en el Distrito 02 y, con ese paso, se coloca como el candidato con menos posibilidades de ganar y con más capacidad de hacer perder a Morena esa demarcación.


Bajo su gobierno Tulum dejó de ser un centro turístico de referencia y se convirtió en un destino asociado a violencia, extorsión, robos, fraudes y cobros irregulares que, según comerciantes, turistas y medios locales, se permitieron o no se contuvieron desde el Ayuntamiento.


Arrastrar ese expediente a una elección federal —con cabecera en Chetumal y alcance a Bacalar, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Tulum— es un riesgo directo para el partido: el voto puede castigar al alcalde de la crisis, no premiarlo con una diputación.


El registro se formalizó en el arranque de las coordinaciones distritales federales de Morena, el mecanismo interno que abre la puerta a las candidaturas a diputados federales. De acuerdo con la convocatoria, los alcaldes que aspiren a esas coordinaciones no están obligados a renunciar ni a pedir licencia, de modo que Castañón puede competir sin soltar el municipio que hoy concentra el descontento.


El edil, reelecto en 2024 y antes tesorero municipal, presume respaldos de Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, y del senador y exgobernador de Chiapas Manuel Velasco, del PVEM. Esos contactos no corrigen el saldo de su administración.


En 2026 la caída del destino ya era medible. Reportes documentaron menos visitantes, un descenso de pasajeros en el aeropuerto de Tulum del orden de 31 por ciento en los primeros meses del año y una baja cercana a 28 por ciento en la zona arqueológica. La ocupación hotelera quedó por debajo del promedio de la Riviera Maya; en la temporada baja, hoteleros de la franja costera hablaron de niveles inferiores a 20 y 30 por ciento. El golpe llegó primero a trabajadores, comercios y colonias que viven del turismo.


La inseguridad explica buena parte del daño. En 2024 y 2025 Tulum acumuló homicidios, narcomenudeo ligado a la vida nocturna, disputas de grupos criminales y hechos violentos en restaurantes, bares, hoteles y playas. En 2025 fue asesinado el entonces titular de Seguridad Pública municipal. Aunque cifras oficiales posteriores reportan una reducción de homicidios —de 56 en 2024 a 21 en 2025— y meses de 2026 sin asesinatos, la imagen de destino inseguro ya estaba instalada. El turista no separa la estadística reciente de los años en que el municipio figuró entre los focos de violencia.


A eso se suman denuncias de extorsión que, según comerciantes y visitantes citados por medios nacionales y locales, ya no vienen solo del crimen organizado sino de policías e inspectores municipales. Se documentó el caso de una pareja británica a la que agentes de tránsito habrían exigido alrededor de 21 mil pesos. Castañón reconoció las quejas y anunció ceses, pero las denuncias continuaron. El cobro de piso, las mordidas y el acoso a negocios quedaron ligados a la autoridad que él encabeza.


Su programa de “playas de acceso libre” fue criticado por imponer restricciones —alimentos, hieleras, sombrillas— que en la práctica empujan el consumo hacia negocios privados. También se le reprochan crecimiento desordenado, especulación inmobiliaria, deterioro ambiental, sargazo mal atendido, protestas por salarios y ausencias frecuentes mientras el municipio enfrentaba la crisis. Críticos lo apodan “el alcalde de Tequila” por el paralelismo con redes de extorsión: son acusaciones, no sentencias, pero definen el clima con el que sale a buscar el distrito.


Ese es el lastre. El Distrito 02 no es solo Tulum: incluye Chetumal y municipios del sur del estado, donde el voto puede castigar a quien se identifica con el deterioro de un destino que Morena dijo cuidar. Competir sin dejar la alcaldía mantiene la crisis a la vista durante toda la campaña. Con ese candidato, las posibilidades de retener o ganar la diputación son estrechas, y las de perderla, altas.


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